Demostración
Esta web se monta con bloques
Lo que lees lo escribe el cliente desde su panel. Cómo se ve lo pone el tema, que es código de verdad: ficheros que alguien puede abrir, revisar, comparar y revertir.
Esta página no es una plantilla rellenada: es una lista de bloques que el cliente ordena y rellena, y que el tema pinta. Cambiar el texto no toca el diseño, y cambiar el diseño no toca el texto. Esa frontera es lo que hace que una web siga siendo mantenible dos años después.
Lo que suele preguntarse todo el mundo
¿Quién escribe el diseño?
El equipo, en código, o el propio cliente describiendo con palabras lo que quiere. Las dos vías escriben en la misma carpeta y se apilan en la misma historia de versiones.
¿Y si un cambio rompe algo?
Cada cambio es una versión con su previa. Publicar es mover un puntero y revertir también: vuelve a estar como estaba en segundos, porque el artefacto anterior sigue ahí.
¿De quién es la web?
Del cliente. El código se exporta entero, con su historia. Sin rehenes.